LEVANTIA, la startup que convierte conversaciones en documentación de procesos con inteligencia artificial, se une al ecosistema emprendedor del iLAB

International Lab (iLAB) incorpora a LEVANTIA a la Comunidad iLAB, una plataforma SaaS que utiliza inteligencia artificial para convertir conversaciones en documentación de procesos lista para trabajar.

El proyecto está liderado por Oscar Bello, fundador y CEO, y Sandra Roldán, directora de Desarrollo de Negocios. Su tecnología guía mediante voz las entrevistas con los equipos y genera automáticamente diagramas de flujo, requisitos, diagnósticos y documentos de alcance.

LEVANTIA busca reducir de semanas a días el tiempo necesario para levantar y documentar procesos, incorporando trazabilidad sobre la información obtenida durante las entrevistas. Su propuesta está dirigida a consultoras, integradores y BPOs, con especialización vertical en contact center y paquetes de metodología configurables por sector.

Actualmente, el producto está en producción y cuenta con primeros pilotos en marcha con grupos BPO internacionales, con operaciones en España y Latinoamérica. La startup también trabaja en acuerdos de canal con partners integradores y cuenta con integraciones con herramientas como Google Drive, Jira, Miro, CRM, Odoo y DocuSign, además de API abierta y entrevistas por WhatsApp.

Entre sus próximos hitos se encuentra su participación en Web Summit Lisboa, del 9 al 12 de noviembre de 2026, así como la consolidación de sus primeros pilotos, la expansión de su red de partners y el desarrollo de nuevas especializaciones verticales.

A continuación, Oscar y Sandra nos cuentan más sobre LEVANTIA, el origen del proyecto y sus próximos objetivos.

¿Qué es LEVANTIA y cuál es su propuesta de valor?

Levantia es una plataforma SaaS que convierte conversaciones en documentación de procesos lista para trabajar. Una IA guía por voz la entrevista con las personas que ejecutan el proceso —el agente, el supervisor, el responsable de operaciones— y de ahí salen, de forma automática, los diagramas de flujo, los requisitos, el diagnóstico del proceso y el documento de alcance del proyecto.

Hoy ese trabajo se hace a mano: semanas de entrevistas, notas dispersas y un documento que ya está desactualizado el día que se entrega. Los proyectos de transformación no suelen fallar en la tecnología, fallan porque nadie levantó bien el proceso antes de tocarla.

La propuesta de valor es doble: reducir de semanas a días el levantamiento, y hacerlo con trazabilidad total. Cada afirmación del documento final se puede rastrear hasta quién la dijo y en qué momento de la entrevista. La IA propone, la persona valida: nada inventado.

Pero el producto no termina en el documento. Levantia cubre el ciclo entero de un proyecto de transformación, y ahí está su diferencia:

Antes de vender. Un copiloto asiste al comercial durante la llamada y contrasta en vivo lo que se está prometiendo contra lo que la tecnología realmente hace. Cuando alguien ofrece algo que no existe, queda registrado. En un negocio de márgenes ajustados, vender de más no es un problema de calidad: es margen perdido.

Al levantar. Entrevistas por voz, una por persona, con consentimiento registrado y atribución estricta de quién dijo qué. El sistema detecta contradicciones entre lo que cuentan distintas personas y entre lo que dicen y lo que está escrito en la documentación previa.

Al decidir. El proceso levantado se compara contra criterios de diagnóstico y se cruza con el catálogo de capacidades del producto que se va a implantar, para separar lo que la tecnología cubre de serie, lo que requiere configuración y lo que hay que construir.

Al cerrar. Alcance contractual, circuito de aprobación con firma del cliente y portal propio para que el cliente revise y apruebe.

Todo ello multiempresa, en marca blanca y en seis idiomas: la consultora lo presenta a su cliente final con su propia identidad, y cada cuenta opera aislada de las demás.

Vendemos a consultoras, integradores y BPOs, con especialización vertical en contact center y paquetes de metodología configurables por sector.

Sobre el sector: hay mucha inversión en automatizar la ejecución de los procesos y muy poca en entenderlos. El cuello de botella real de la adopción de IA en empresas grandes no es el modelo, es que nadie sabe con precisión cómo funciona hoy lo que se quiere automatizar. Ese hueco —descubrimiento de procesos asistido por IA— es el que se está abriendo ahora, y en español y para el mercado España-LatAm está prácticamente vacío.

¿Qué os motivó a desarrollar el proyecto? ¿Cuál es vuestro propósito?

Vengo de la arquitectura de soluciones y la preventa en el mundo del contact center: años entrando en operaciones de cientos de personas para entender cómo trabajaban antes de proponer nada. Y siempre el mismo patrón: la parte más valiosa del proyecto —escuchar a quien hace el trabajo— era también la peor pagada, la peor documentada y la primera que se recortaba por tiempo.

Levantia nace de ahí. El propósito no es sustituir al consultor, es devolverle el tiempo: que dedique sus horas a diseñar la solución y no a transcribir entrevistas y dibujar cajas en Visio.

Hay un segundo motivo, menos obvio: el conocimiento operativo de una empresa vive en la cabeza de la gente y se va cuando la gente se va. Escribir ese conocimiento debería ser un subproducto de conversar, no un proyecto aparte.

Y un tercero, que se ha vuelto central a medida que construíamos: la IA en este terreno es peligrosa precisamente porque escribe bien. Un documento de procesos generado automáticamente parece correcto aunque esté inventado, y nadie lo detecta hasta que la implantación falla. Todo el diseño de Levantia está orientado a impedirlo: la IA propone y cita su fuente, la persona valida, y lo que no se sabe se marca como pendiente en vez de rellenarse con algo plausible.

¿Novedades recientes, premios o reconocimientos, o eventos previstos?

Web Summit Lisboa (9–12 de noviembre de 2026): estaremos presentes con Levantia.

Producto en producción, con el ciclo completo cubierto: desde el copiloto de venta hasta la aprobación firmada por el cliente.

Primeros pilotos en marcha con grupos BPO internacionales, con operaciones en España y LatAm.

Acuerdos de canal en curso con partners integradores para distribución en España y Latinoamérica.

Integraciones en producción con el ecosistema que ya usan nuestros clientes: Google Drive, Jira, Miro, CRM, Odoo, DocuSign y API abierta, además de entrevistas por WhatsApp para llegar a perfiles que no van a entrar en una herramienta nueva.

¿Por qué elegisteis Madrid como ciudad para desarrollar la startup?

Por tres razones muy concretas.

La primera, el mercado: Madrid concentra la sede europea de buena parte de la industria BPO y de contact center, que es exactamente nuestro comprador. Nuestros clientes están a una hora de aquí.

La segunda, la posición: Madrid es el puente natural entre Europa y Latinoamérica. Compartimos idioma con un mercado enorme y el huso horario permite operar con ambos lados en el mismo día laboral. Para un producto que nace en español eso no es un detalle, es ventaja estructural.

La tercera, el talento: hay aquí un perfil difícil de encontrar en otros sitios, gente que entiende a la vez de operaciones de servicio y de tecnología.

¿Qué hitos esperáis conseguir en los próximos 6 meses?

Cerrar los pilotos en curso y convertirlos en contratos anuales, con métricas de ahorro declaradas por el propio cliente.

Consolidar la red de partners en España y Latinoamérica: pasar de acuerdos puntuales a un canal con varios integradores vendiendo Levantia bajo su marca.

Ampliar la especialización vertical más allá de contact center, con paquetes de metodología preconfigurados para nuevos sectores.

Web Summit Lisboa como plataforma de apertura del mercado internacional.

Consolidar el equipo en las áreas de producto y desarrollo de negocio.

¿Qué podéis aportar a la comunidad de emprendedores del iLAB?

Sobre todo, experiencia de trinchera en dos cosas que a muchos proyectos les cuesta:

Llevar IA de la demo a producción. Una demo con un modelo de lenguaje se monta en una tarde; un producto que un cliente corporativo aprueba y paga es otra cosa completamente distinta. Lo que hemos aprendido por el camino y podemos compartir sin rodeos:

Medir antes de afirmar. Nos pasó hace poco: un umbral de similitud heredado de otra parte del producto parecía razonable y, medido contra datos reales, no devolvía ni un solo resultado correcto. Nadie lo habría notado hasta tenerlo delante de un cliente. Ahora congelamos los criterios de evaluación antes de medir y los versionamos en el repositorio, para que el resultado no se pueda interpretar a conveniencia.

Saber cuánto cuesta cada función. La inferencia es coste variable y se dispara donde menos se espera: un copiloto que se reevalúa cada 45 segundos consume mucho más que una generación puntual. Medimos el consumo por función y por cliente, y eso es lo que permite poner precio sin adivinar.

Diseñar para que la IA no invente. Citar la fuente obligatoriamente, marcar lo que no tiene respaldo documental, distinguir lo que una persona validó de lo que el modelo propuso, y preferir no responder antes que responder algo plausible.

Que el fallo silencioso es el peligroso. Los errores que más nos han costado no daban error: el sistema simplemente no hacía nada y todo parecía correcto.

Vender a empresa grande siendo pequeño. Procesos de compra, seguridad, RGPD y consentimiento en grabaciones, aislamiento de datos entre clientes, pilotos con criterios de éxito y negociación con departamentos de compras.

Y también algo directamente útil: cualquier startup del iLAB que necesite documentar sus propios procesos internos —soporte, onboarding, operaciones— puede usar Levantia para hacerlo. Estamos encantados de ofrecerlo a la comunidad.

¿Cómo conocisteis el iLAB?

Mediante el Ayuntamiento de Madrid y sus diferentes programas de innovación.

¡Bienvenidos a la Comunidad iLAB!

Desde International Lab damos la bienvenida a LEVANTIA y celebramos su incorporación a nuestra comunidad de startups.

Su experiencia en inteligencia artificial, automatización de procesos y transformación empresarial se suma al ecosistema de proyectos que desarrollan nuevas soluciones desde iLAB, aportando conocimiento práctico sobre la aplicación de la IA en entornos corporativos y la gestión de procesos de transformación.

Les deseamos muchos éxitos en esta nueva etapa y esperamos acompañarles en sus próximos retos de crecimiento, consolidación y expansión internacional.

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