
International Lab (iLAB) incorpora a Casita in Spain a la Comunidad iLAB, una empresa especializada en programas de inmersión educativa y cultural en España para jóvenes europeos de entre 14 y 18 años.
El proyecto está liderado por Ainhoa Masid, fundadora y CEO, y conecta a los estudiantes con familias de acogida españolas e institutos públicos para que vivan una experiencia de inmersión real.
La startup trabaja con agencias educativas europeas y gestiona todo el proceso, desde la selección de las familias hasta el seguimiento de los estudiantes durante su estancia.
En su trayectoria reciente, Casita in Spain ha recibido el apoyo de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, ha ganado el Grow Prize en la categoría Green Revolution of Youth y ha participado en el Demo Day internacional de Struga. También es finalista del Premio Ashoka de Impacto Social y de los Premios TFH Madrid, y acaba de completar el programa de aceleración Lanzadera, impulsado por Juan Roig.
Entre sus próximos objetivos se encuentran cerrar el curso 2026/27 con 30 estudiantes activos, consolidar su presencia en varias comunidades autónomas y lanzar un nuevo producto de estancias cortas para el mercado británico.
A continuación, Ainhoa Masid nos cuenta cómo nació Casita in Spain, qué oportunidades ha identificado en el sector de la educación internacional y cuáles son los próximos retos del proyecto.
¿Qué es Casita in Spain y cuál es su propuesta de valor?
Casita in Spain es una empresa española especializada en programas de año académico y semestre para estudiantes europeos de 14 a 18 años. Los conectamos con familias de acogida españolas y los matriculamos en institutos públicos, ofreciendo la inmersión más profunda que existe en el mercado: no son cursos de idiomas ni campamentos, son meses viviendo de verdad en España.
Nuestro modelo es B2B: trabajamos con agencias educativas de Europa que nos envían a sus estudiantes. Gestionamos todo el proceso, desde la selección de la familia hasta el seguimiento durante el programa.
El sector del turismo idiomático en España registró en 2024 su mejor año con más de 158.000 estudiantes internacionales, un crecimiento del 11% respecto al año anterior. La tendencia es hacia estancias más largas y más inmersivas, que es exactamente donde operamos nosotros.
¿Qué os motivó a desarrollar el proyecto? ¿Cuál es vuestro propósito?
Llevo más de diez años en educación internacional y vi que había un hueco claro: las familias españolas tienen una capacidad extraordinaria de acogida, los jóvenes europeos quieren aprender español de verdad, y sin embargo no existía un operador español que conectara ambos mundos con rigor y acompañamiento real.
El propósito es doble: darle a un joven europeo una experiencia que le cambia la vida, y poner en valor a las familias y municipios españoles que hacen posible esa experiencia. Muchos de nuestros estudiantes acaban en ciudades medianas que no aparecen en ningún circuito turístico, y eso es exactamente lo que los convierte en un destino especial.
¿Contáis con novedades recientes, premios o reconocimientos?
Hemos sido reconocidas por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, que apoya nuestro programa con sede y visibilidad. Hemos ganado el Grow Prize en la categoría Green Revolution of Youth y participado en el Demo Day internacional de Struga. Somos finalistas del Premio Ashoka de Impacto Social y de los Premios TFH Madrid. Y acabamos de terminar el programa Lanzadera de Juan Roig, uno de los programas de aceleración más exigentes de España.
¿Por qué elegiste Madrid como ciudad para desarrollar la startup?
Madrid es mi ciudad, es el ecosistema emprendedor más potente de España. Tiene la masa crítica de inversores, aceleradoras, talento e instituciones que una startup en fase de escala necesita. Además, para una empresa que trabaja con familias en toda España y con agencias internacionales, estar en Madrid facilita enormemente la interlocución con administraciones, medios y socios estratégicos.
¿Qué hitos esperáis conseguir en los próximos 6 meses?
Queremos cerrar el curso 2026/27 con 30 estudiantes activos, consolidar nuestra presencia en Madrid, Andalucía, la Comunitat Valenciana y Murcia, y lanzar un nuevo producto de estancias cortas para el mercado británico. En paralelo, estamos pendientes de la certificación como empresa emergente por parte de ENISA, que nos permitirá optimizar nuestra estructura fiscal y reinvertir más en crecimiento.
¿Qué podéis aportar a la comunidad de emprendedores del iLAB?
Casita in Spain opera en un sector poco representado en los ecosistemas de startups: la educación internacional con impacto social directo en comunidades locales. Podemos aportar una perspectiva diferente sobre cómo escalar un modelo B2B con componente humano muy alto, sobre cómo construir redes de confianza con socios internacionales, y sobre cómo desarrollar un negocio de impacto real sin perder viabilidad comercial.
También soy periodista de formación reconvertida en empresaria, lo que me da una visión particular sobre comunicación, posicionamiento y narrativa de marca que me encantaría compartir con otros emprendedores de la comunidad.
¿Cómo conocisteis el iLAB?
A través del ecosistema emprendedor de Madrid. Cuando empiezas a moverte en este entorno, el iLAB aparece como un referente natural: un espacio que el Ayuntamiento de Madrid pone al servicio de proyectos con ambición y vocación de impacto. Para nosotros, formar parte de esta comunidad es una oportunidad de crecer rodeadas de personas que entienden lo que significa construir algo desde cero.
¡Bienvenida a la Comunidad iLAB!
Desde International Lab damos la bienvenida a Casita in Spain, un proyecto que conecta la educación internacional con la convivencia, el intercambio cultural y el desarrollo de las comunidades locales.
Su incorporación amplía la diversidad de iniciativas presentes en iLAB y suma una nueva perspectiva sobre cómo emprender con impacto social y proyección internacional.
¡Muchos éxitos en esta nueva etapa!
