
El International Lab (iLAB) da la bienvenida a Reversa, una nueva startup alojada que nace para resolver uno de los grandes retos del entorno empresarial actual: entender qué hacer cuando cambia una regulación. En un contexto marcado por el aumento constante de normativas en ámbitos como la inteligencia artificial, la sostenibilidad, las finanzas o la privacidad de datos, Reversa aporta claridad donde hoy reina la complejidad.
A continuación, su equipo fundador nos cuenta cómo surgió el proyecto, su propósito y los próximos hitos de esta nueva etapa dentro del ecosistema del International Lab.
¿Qué es Reversa y cuál es su propuesta de valor?
Reversa ayuda a empresas a identificar y tomar decisiones estratégicas sobre cambios regulatorios.
El problema no es enterarse de que salió una norma nueva, sino saber qué hacer: ¿nos afecta? ¿a qué productos o servicios? ¿tenemos 30 días o 6 meses? ¿qué opciones tenemos…
Hoy eso requiere coordinación interna entre Legal, Compliance, Operaciones… Nosotros identificamos el cambio y lo convertimos en coordinación estratégica horas que dice: esto cambió, estos son los afectados, estas son tus opciones con sus riesgos.
El sector crece porque cada año hay más regulación (sobre IA, criptomonedas, privacidad de datos, sostenibilidad) y las empresas necesitan eficacia en la toma de decisiones.
¿Qué os motivó a desarrollar el proyecto? ¿Cuál es vuestro propósito?
Las leyes y regulaciones son las reglas que permiten que un país funcione.
Cuando están claras y bien coordinadas, las empresas pueden innovar con confianza y los ciudadanos saben a qué atenerse.
Cuando se rompen, el sistema colapsa: los equipos legales tardan meses en entender qué significa una norma nueva, cada departamento interpreta diferente, las decisiones se paralizan, y nadie sabe hacia dónde va su sector.
Hoy vivimos eso: hay más regulación que nunca, pero falta claridad. Reversa existe para devolver esa claridad, para que cuando cambie una ley, sepas qué significa para ti y qué hacer al respecto.
¿Contáis con novedades recientes, premios o reconocimientos o tenéis previsto organizar algún evento próximamente?
Acabamos de anunciar un partnership con el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.
¿Por qué elegisteis Madrid como ciudad para desarrollar la startup?
Madrid es donde están nuestros clientes: las sedes españolas de farmacéuticas, bancos, aseguradoras y tecnológicas que tienen equipos dedicados a gestionar regulación.
También están las consultoras y despachos de abogados que las asesoran, y los propios reguladores (Banco de España, CNMV, Agencia del Medicamento).
Para construir una herramienta para decisiones regulatorias, necesitas estar donde se toman esas decisiones.
Además, el equipo fundador ha estudiado en la ciudad y quiere participar en el desarrollo del ecosistema que tanto nos ha dado.
¿Qué hitos esperáis conseguir en los próximos 6 meses?
Queremos demostrar que nuestro sistema funciona con más clientes en sectores donde equivocarse con regulación sale muy caro: farmacéuticas (que pueden perder licencias), bancos (que enfrentan multas millonarias) y e-commerce internacional (que puede quedarse fuera de mercados enteros).
El objetivo es que estos clientes pasen de tardar 2-3 semanas en identificar y coordinar una respuesta interna a hacerlo en 2-3 días.
¿Qué podéis aportar a la comunidad de emprendedores del iLAB?
Sabemos vender a equipos legales y de compliance, que son compradores difíciles: ciclos largos, muchas personas involucradas en la decisión, presupuestos opacos.
No buscan «una herramienta más» sino resolver un problema estratégico.
Podemos ayudar a otros fundadores que vendan a este tipo de clientes. También operamos muy lean: somos tres fundadores, con toda la infraestructura en la nube, sirviendo a clientes grandes. Y entendemos regulación europea (GDPR, MiCA, AI Act), útil para startups que quieran vender en sectores regulados o expandirse por Europa.
Reversa, con su incorporación al International Lab, Reversa se suma a una comunidad de startups que utilizan la tecnología para resolver problemas estructurales del mercado. Su enfoque, que combina regulación, tecnología y estrategia empresarial, aporta un enorme valor al ecosistema de Madrid Innovation, especialmente para proyectos que operan en sectores regulados o aspiran a escalar en Europa.